Señor, ¿cómo llegué aquí?
Solté la cuerda para que Wendy pudiera llevarlo a la cárcel. Este comenzó una pelea en "Charlie's Place", estaban peleando por un dolar y le rompió una taza en la cabeza a un chico.
La ira reposa en el seno de los necios.
Me dirigí afuera un momento, para poder estirar mi espalda después de cargar al hombre por la calle. Mientras lo hago la luz se refleja en la estrella que esta en mi chaqueta. Sonrío ligeramente mientras me la quito.
Si alguno quiere venir en pos de mí, tome su cruz y sígame.
Prometí que llevaría esta vieja cruz hasta el día de mi muerte. Pero en estos días, es esta placa la verdadera cruz que llevo. Nunca aspiré a esto, eso es seguro. La capilla es donde yo pertenecía. El olor de las páginas del libro sagrado y el glorioso sonido de los himnos en mis oídos era antes para mí el cielo en la tierra.
Pensándolo ahora, supongo que es por eso que vine aquí. No me parece justo que yo tenga lo que tantos no tenían. He oído historias sobre la frontera... tiempos difíciles, la gente llena de problemas, muchos sin esperanza. La esperanza. eso es todo lo que quería llevar, pero, el Señor, creo que tenía otros planes para mi.
Todavía recuerdo la cara de la chica, negra y con moretones, una manta de sangre sobre su pelo castaño. El tiempo para la esperanza se había acabado para ella, y mientras descansaba en los brazos del Señor, todo lo que sentí fue la necesidad de justicia.
La justicia, y sólo la justicia buscarás, para que vivas y poseas la tierra que el Señor tu Dios te da.
Puse de nuevo la estrella en mi chaqueta, y mis ojos se deslizaron hacia la espada que colgaba a mi lado. Supongo que por eso El me dio esto. Nunca me hubiera imaginado con una espada hasta que necesite una. Esa... cosa, fuera lo que fuera, debería haberme matado. Me había acorralado en esa terminal ferroviaria y yo sin una bala. En ese momento y mientras buscaba en la tierra algo que me ayudara a sobrevivir, el Señor puso la espada en mi mano.
Bendito sea el Señor, mi fuerza, que adiestra mis manos para la guerra, y mis dedos para la batalla.
Siempre parece volver a ti, Señor. Tu me trajiste hasta aquí. Mientras tu estés conmigo, yo protegeré la esperanza de aquellos que la buscan en este lugar, y voy a servirte con la justicia siempre y cuando no haya trabajo que hacer.
"Disculpe Oficial"
Dirijo la mirada hacia la voz que ordena mi atención solo para ser recibido por un par de gafas oscuras y un montón de pelo alborotado contenido por un sombrero de hongo morado. Los labios del hombre tenían una afilada sonrisa como la que tienen los conejos de peluche.
"¿Ha realizado un exorcismo antes?"
Extraña petición... indica el hombre... puede que sea el momento de volver al trabajo.
Acerca de Brett Satkowiak: He jugado muchos juegos, dirigido películas y TV(incluso he escrito algunos libros), pero nada ha capturado mi imaginación mas que Deadlands. Sigue siendo la mezcla perfecta de la narración clásica occidental y el gancho que abre a infinitas posibilidades -Pistoleros luchando contra pesadillas, Magos que realizan hechizos con manos de poker, creaciones steampunk, todo esto envuelto en lo mejor de la leyenda Americana y la arena.
He pasado años revolcándome en este universo, y como resultado, me he convertido en un defensor de los detalles, tratando de asegurarme de que todas las piezas encajan y de la edición para que además se vean limpias. Pero más que eso, es mi esperanza de infundir en este juego todas las cosas que me hicieron enamorarme de el hace mucho, mucho tiempo.
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